Chistes


Los Chistes de Gary Coleman

Chistes de Enanos

Los 7 enanitos estaban enamorados de blanca nieves, y deciden un día espiarla en su habitación antes de bañarse, para ello se suben sobre los hombros (uno sobre otros) para alcanzar la ventana.
El enanito que alcanzaba a mirar por la ventana le comunica al de abajo: 'blanca nieves se esta quitando el vestido'. El de abajo le decía al de mas abajo 'se esta quitando el vestido', y este al siguiente de abajo 'se esta quitando el vestido', y así hasta llegar al ultimo enanito.
Se esta quitando el sostén', 'se esta quitando el sostén', 'se esta quitando el sostén',..... se repetian desde arriba hasta abajo.
- Se sentó', 'se sentó', 'se sentó', 'se sentó'..........
- Se quito las pantys', 'se quito las pantys', 'se quito las pantys', 'se quito las pantys'.........
- Se paro', 'a mi también', 'a mi también', 'a mi también'.......

Un Enano entra al baño y se pone a orinar, en eso llega un hombre gigante y saca el mandado, cuando el enano ve aquella salvajada le pregunta: Oiga ¿usted vino a orinar o a darle agua a la bestia?

Llega un enanito a un bar y pide un jugo, espera unos minutos, y al ver que no se lo sirven, vuelve a pedirlo pero saltando por encima de la barra. Espera un rato y al no obtener respuesta, toma carrera y saltando dice aquí; un jugo, un jugo;. Pero nadie le sirve nada. Ya enojado se va hasta la puerta del bar, toma carrera, viene corriendo y grita; un jugo, un jugo, un jugo; como nadie le contesta, da vuelta al mostrador y ve a otro enanito saltando y gritando; naranja o pomelo, naranja o pomelo.

Dos enanos en Acapulco salen en su noche de ligue y se encuentran a 2 gringas. Se las llevan al hotel, llegando al hotel cada uno se va a su cuarto y uno se empieza a desvestir y cuando están en lo mero mero, no mas no le funciona el aparato mientras escuchaba que el otro estaba 1,2,3 mmm 1,2,3 mmm 1,2,3 mmm y este seguía que no se le paraba el aparato y el otro 1,2,3 mmm 1,2,3 mmm total pasa la noche y se ven en la mañana los dos
enanos y el primer enano le comenta al otro:
- Imagínate mi trauma en toda la noche no se me paro.
Y el otro le contesta:
- Trauma el mío tu por lo menos alcanzaste a subirte a la cama.

Este era una vez un enanito que va a una barra y todos lo empiezan a molestar por ser enano y le dice a una rubia que él la podía satisfacer 20 veces al día.
Todos rieron porque no creyeron que el enanito podría, entonces la rubia acepto la apuesta y el enanito dice pero con una condición que la luz este siempre apagada y la rubia acepta y empiezan. Cuando ya van por 17 la rubia no soporta mas y prende la luz al prender la luz se encuentra con un hombre alto y le dice que donde esta el enanito y el hombre responde quien un enanito chiquitico y gordito a pero el es el que esta vendiendo las taquillas allá afuera.

Un enanito fue a la peluquería. El peluquero le pregunta ¿se va a cortar las patillas?" y el enanito le dice "que quieres que me vaya caminado con huevos."

En Chicago se creó un evento donde todos los enanos se reunirían para discutir sus derechos. Un grupo de enanos venía de regreso tomándose unas cervezas y después de varias rondas empiezan a tener ganas de ir al baño. Desesperados se estacionan en un bar a la orilla de la carretera, cuando se disponían a bajar deciden no ir de sopetón todos los enanos, vamos de uno en uno, ok. va el primer enano y comienza a ver pero no consigue el baño, se le acerca a un borracho y le pregunta por el baño. El borracho lo ve y le dice "al final a la derecha la puertica marron hic". Al rato se presenta otro y le repite la pregunta. "por ahí a la derechhhha puerta marrón caramba". Y así sucesivamente hasta que en una el borracho se enfada y dice "quien fue el gracioso que desarmo el futbolito"

Entran una pareja de enanos en una droguería y el enano hombre pregunta:- hola, tienen ustedes botes de jabón ? dependiente: para la vajilla ?enano: si, para tu madre. Supongo que se entiende , pero si no, para la vajilla entiende el enano que es en tono despectivo, para la baja de su mujer en diminutivo.

Había una vez un enano, tan enano que cuando subía a su cama le daba vértigo.