Comentarios y fragmentos de libros
El Factor Mifune:
La oculta relación entre Bruce Lee, Toshiro Mifune y Pamela Sue Anderson
Hacia 1949 Toshiro Mifune, el afamado actor japonés, era casi un desconocido. Ese año actúo en 4 filmes. Para 1958 asumiría 8 nuevos roles, en diversas cintas. Al año siguiente actuará en 9. Durante su carrera actoral protagonizó centenares de obras, tanto para el cine, el teatro como para la televisión. Ahora bien, ¿es posible que esa labor haya sido realizada por un solo hombre? Esta es la pregunta que se formula Natalio Franco en su libro “El factor Mifune”. Y, lo más terrible, se lo responde.
“El factor Mifune” intenta desvelar un misterio que ha ocupado la reflexión de Franco durante lustros. Amante del cine y sospechoso de lo oriental, el autor nos embarca durante 7 tomos en una investigación que no evita la xenofobia, el tedio ni las recetas de cocina.
Ya en el prólogo, se nos informa que la obra puede ser leída como una novela policial; una investigación que trata de echar luz sobre un enigma. Hacia el final del argumento, tristemente, comprendemos que el culpable ha sido el mismo Franco y que las víctimas somos sus lectores.
Pero iniciemos el comentario del “Factor Mifune”. En la página 324, y luego de haber acompañado al autor en sus análisis de fotografías, ropas y muestras de cabello de Mifune, llegamos a dos conclusiones: por un lado, nada extraño hay en esas pruebas, por el otro, comprendemos que Franco es un fetichista.
Sin embargo este no es un autor que se deje amedrentar por la evidencia. Es alguien resuelto al que poco le interesan las pruebas. De hecho, afirma, en la página 327: “Toshiro Mifune no puede haber actuado en todas las obras que se le atribuyen. Sería más juicioso pensar en un gremio de actores orientales, que han asumido la gloria de un nombre para perpetuarlo y vivir de él”. Según Franco, Toshiro Mifune fue muchos hombres, todos orientales, y por lo tanto el mismo para la percepción occidental.
Claro que “El factor Mifune” no termina aquí. Habrá que fatigar aún 6 tomos para concluirlo. En ese tránsito Franco explica que durante los años 70s miles de acróbatas fueron Bruce Lee, aunque no guardaran similitud alguna con aquel. Entonces expone: “el enamorado intuye a la amada en la multitud; él cree que todas las mujeres son variaciones de la misma. Un rasgo, una sombra o una indumentaria lo refieren constantemente a ella. Ante la misma ilusión sucumbe el admirador de Bruce Lee. El fan no admiraba al hombre tanto como a su imagen y su recuerdo. Bastaba que un oriental demostrara un irrefrenable enojo al ser herido o se arrancara su casaca, ante una afrenta, para que fuera Bruce Lee.”
Quizá lo más interesante de “El factor Mifune” sea la hipótesis que plantea promediando el tomo V. Explica que el avance técnico ha promovido un tipo de belleza, a partir de intervenciones estéticas. “Hollywood se ha apropiado de este avance y miles de famosas se someten a las siliconas, al botox y a la tentación del colágeno, ganando fama y admiración. De hecho Pamela Anderson no sería Pamela Anderson sin la tecnología actual”. Y Franco agrega: “también es cierto que la tecnología promueve una equiparación de la belleza. En muchas encontramos los mismos pómulos, la misma boca, la misma expresión”.
Y es entonces que, Franco se pregunta “¿Pero es Pamela Anderson verdaderamente Pamela Anderson?”. Y a continuación, increíblemente, se responde: “Ella, al igual que en el caso natural de Toshiro Mifune o Bruce Lee, debe de ser muchas. Sospecho que bajo su nombre se oculta un grupo de mujeres repetidas que se eternizan, que se duplican en otra, para ser aquella y ser ninguna”.
Hasta aquí el comentario. Queda por preguntarnos solo una cosa, ¿serán los 7 tomos de “El Factor Mifune” obra de Franco o quizá sea la obra de un gremio de autores, que asumen el nombre de Franco? Y agregamos ¿Será esta pregunta obra de un hombre o es la reflexión de muchos, quienes sostienen que todos los orientales y que todas las mujeres son iguales?
La respuesta es todavía un enigma.
Lic. Victorino Kurcio ©2008 Solo Enanos Humor