Anecdotas de la Historia

Historias del Futbol Mundial:
Domingo Sanchez en el futbol esquimal

Futbol Esquimal


Años atrás, cuando la globalización se acotaba al barrio, el fútbol también conoció de pases al extranjero. Uno de los primeros casos, en nuestra tierra, fue el de Domingo "Cañón" Sánchez, quien hiciera la mayor parte de su carrera en el Fútbol Esquimal.
Sánchez había surgido de las inferiores del Atlético Atlántida, llamando la atención de algunos pocos y no tanto por su estilo. Sería faltar a la verdad decir que era un fino estilista. Su juego era rústico, casi rupestre y, ciertamente, elemental. En esto habrá influido la naturaleza, que le dio un cuerpo macizo, tosco y moreno, que le facilitó ganarse el apodo de "Cañon".
Apenas llegaba al metro cuarenta con los botines puestos, cosa que le permitía infiltrarse en cualquier hueco de la defensa contraria e intentar temibles bombazos al área chica. Y es que si algo habría que reconocerle a Sánchez era su potencia de tiro. Esas definiciones atravesaban el sonido con la firmeza de una ballesta. Claro que siempre le faltó dirección. Esos letales disparos encontraban destino en la tribuna, en algún poste de luz y, cuando había suerte, se ensartaban en un lineman.
La vida de Sánchez cambió cuando el Atletic Wunaphi, un mediocre equipo de la Liga Esquimal, le comprara el pase. La incorporación del jugador local se vio dificultada por aspectos culturales. Una primera evidencia era que no se jugaba sobre césped sino sobre hielo, lo cual enfría el balón, haciéndolo pesado y quebradizo. De ahí que muchos dijeran que "en Alaska la pelota no dobla pero se quiebra". En verdad patear una pelota en zonas polares es como querer jugar con un adoquín.
Es sabido que el pueblo esquimal reconoce 7 variaciones del blanco, aspecto que sorprende a un occidental. El blanco es el color nacional entre los esquimales y el preferido para las casacas de los clubes. A Sánchez le resultaba imposible diferenciar a los componentes de su escuadra y los de la rival. A esto se sumaba la fisonomía mongol del esquimal, de rasgos repetidos como en los chinos. Para Sánchez, cada partido, era un enfrentamiento solitario contra 21 posibles oponentes.
Otra dificultad era la inexistencia de arcos. Estos eran reemplazados por iglúes de estrechos accesos o por huecos cavados en la nieve, los cuales también se utilizaban para cazar focas. Estas variaciones hacían del gol una especie en extinción.
A pesar de las dificultades, a pesar de que el referí se desplazara en carros tirados por perros, a pesar de reemplazar el clásico botín por botas de piel, Sánchez pudo demostrar la potencia de sus piernas. Y quiso la fortuna que el peso del balón le permitiera ganar dirección y convirtiera el 70% de los tantos de la temporada de 1953; 5 espectaculares goles que todavía emocionan a los viejos hinchas del Atletic Wunaphi.
Sin embargo "El Cañón" no pudo adaptarse. Jugar de local era recibir a los visitantes en el propio hogar, asumiendo las generosas costumbres esquimales. Sánchez, latino al fin, apenas soportaba ofrecer las hospitalarias virtudes amorosas de su esposa con el rival. Además, las escasas ganancias no le permitían criar los 5 hijos ajenos que cosechó a lo largo de las temporadas.
Al tiempo su nombre desapareció del circuito futbolístico esquimal. Años más tarde se supo que se había hecho cazador de lobos marinos, para alimentar a su prole. También se supo que ajusticiaba a sus presas con aquellos afiliados derechazos que le hicieron fama internacional.

Lic. Victorio Kurtz ©2007 Solo Enanos Humor