Reportajes


Reportaje a Gustavo Bermudas, el galán de "Sos mi tía".

Religion EgipciaEn los Estudios de Televisión Capital se vive la emoción que antecede a un estreno. El clima es de alegria, aunque puede sentirse la tensión. El próximo lunes, en horario central, comenzará a emitirse la novela más esperada del año: "Pecado es ser descubierto".
La tira, que se rodará en America, Europa y Medio Oriente, trae de vuelta a la pantalla a Gustavo Bermudas, el galan de "Sos mi Tía", "Monte con Cristo" y "Estrelladita Mía".
Aprovechamos un alto en los ensayos para acercanos e intentar un reportaje. Como ya es sabido, Gustavo ama a la música y es un fanático del grupo Kiss. Su camarin está decorado con un poster de Ace Friendly. Pegada al espejo vemos una fotografía de Gustavo junto a Gene Simmons, quien muestra su eterna lengua de peceto. Gene y Gustavo son amigos desde hace años y ambos disfrutan de disfrazarse de "El vampiro de Kiss" en sus ocios . Con ese atuendo nos recibe.


- Gustavo, ¿Qué te decidió a aceptar el papel protagónico de "Pecado es que te descubran"?
- No lo sé. Fue algo impulsivo. Supongo que me capturó ese personaje tan humano, que se encuentra en una encrucijada entre el amor y la religión.

- El amor por Carla, la protagonista.
- No, no. El amor por Dios. Giancarlo, el personaje que interpreto, se hace cura por amor a Dios, pero amor espiritual se transforma en otra cosa. Él quiere vivir la pasión, busca el placer de la carne: él anhela convertirse en la esclava sexual de Dios. Pero esta es una relación prohibida y conoce el rechazo. Los obispos lo señalan, es la comidilla de los arzobispos, los monaguillos le rebajan el vino de misa. Comprende que para vivir un amor pleno debe buscar otros horizontes y dimite al sacerdocio...

- Esto es quiere decir que conoce a Carla.
- No, dimitir al sacerdocio es renunciar a ser sacerdote.
Giancarlo abandona todo para hacerse monja. Entonces ingresa en el convento de Las Carmelitas de Botas. Claro que tiene una nueva decepción. Aquella no es una orden religiosa, es... cómo explicarlo? Se trata mas bien de un club de fans. Es un grupo de monjas adolescentes devotas y de botas: Ellas empapelan el convento con pósters, coleccionan estampitas, hacen votos de gritos y entran en éxtasis religioso cada dos por tres.
Claro que entre ellas hay muchas envidias, celos y muchas están en celo.
Son estas adolescentes quienes le revelan un secreto que lo desmorona: Dios tiene un hijo llamado Cristo, al que ha abandonado para que lo críe otro hombre. En ese momento que el personaje conoce el desengaño y la traición: se sumerge en una crisis nerviosa, alucina, deja de comer y es atacado por un acceso de gases, cosa que provoca su excomunión.


- Ah, la excomunión... Es cuando conoce a Carla, entonces?
- No, excomunión es cuando separan a alguien de la iglesia. A partir de ahí comenzará un viaje místico por Tierra Santa. Busca al hijo del hombre que amó, para criarlo, para darle su amor, para amamantarlo.
Pero claro, no tarda en enterarse que Cristo ha muerto y, para peor, asesinado. Giancarlo vuelve a caer en una crisis. En esta oportunidad delira, habla en idiomas extraños y se hace experto en paleta vasca. 23 años dura en ese estado de confusión. Solo se recupera cuando se fija una meta: dar con los asesinos de Jesús y vengar su muerte.


- Y ahí la conoce a Carla...
- No, mucho peor. Al poco de comenzar su investigación, descubre que Dios no ha hecho nada para proteger a su hijo. Inclusive lo ha abandonado. Otro cataclismo emotivo se produce en Giancarlo: grita, recorre kilómetros haciendo la vertical y se alimenta con bichos de luz. Un verdadero suplicio.

- Supongo que un papel tan espiritual ha necesitado de un hombre con tu carácter.
- Si, bueno, en realidad una de las dificultades que tuve con este personaje fue mi timidez. Me provoca terror enfrentarme a una cámara o estar en el escenario. Es por eso que optamos por contratar un doble que haga todas mis escenas.

- Pensábamos que tu aspecto oriental en la novela era una caracterización.
- Ah... (Gustavo rie) se trata de Oshiro Kenutrea, mi doble japonés. Un gran actor. Apenas habla castellano, pero eso no le impide hacerse comprender. Por ejemplo, cuando tiene hambre come y cuando tiene sueño, duerme.
También tenemos un excelente actor que hace los doblajes.


- Claro, han buscado alguien que tenga tu seductor tono de voz.
- No, este actor es coreano y tampoco habla castellano. Él hace los doblajes, las contorciones, los retorcijones en los que cae Giancarlo cuando delira. Mi doble intentó hacer esas escenas, pero se accidento y quedo paralizado de las cejas para abajo. Allí decidimos buscarle un doble..

- Un accidente... es por eso que en los últimos capítulos Giancarlo aparece en un hospital?
- No, aparece en un hospital porque ahí conoce a Carla.

Lic. Victorino Kurcio ©2008 Solo Enanos Humor