Relatos y Cuentos de Humor
La historia de Espejo.
Un invento que sigue inventándose

La historia de los objetos es quizá la más apasionante y rica para los investigadores. Muchos de los artefactos que hoy usamos, han tenido que recorrer varios siglos para alcanzar su estado actual. Conocé la historia del espejo.
El interesado en la historia de los espejos, acaso se sorprenda al enterarse que éste es un invento reciente. El espejo, tal cual lo conocemos, data, según los estudiosos, del siglo XV. Claro que, como otros inventos, su obtención no fue sino a través de un complejo perfeccionamiento que insumió centenares de años. Hay que comprender que en este artefacto se conjugan algunas variables (el tiempo, el espacio, la física óptica), las cuales no siempre funcionaron con la coordinación que conocemos hoy.
Por ejemplo, uno de los primeros intentos de espejo, el cual conoció una corta vida, fue el proto-espejo de Waing Hung, ideado en el siglo VI a. c., en la Antigua China. La principal complicación que presentaba este artefacto era su incapacidad de reproducir la imagen. En verdad reproducía todo aquello que reflejaba, pero creando una duplicación exacta y en tres dimensiones. Las gentes que se admiraban en él, sin quererlo, creaban a otro sujeto idéntico a sí mismo. Esto significa que, por ejemplo, si el señor Ling se veía en uno de estos espejos, al segundo se encontraba con otro señor Ling que lo admiraba a él. El resultado fue que en pocos meses la población China se multiplicó en 13857 veces. Afortunadamente la producción de ese constructo fue limitada y solo pocos llegaron a usarlo. En este dato se apoyan los que aseveran que el hecho que todos los chinos sean iguales tenga que ver con que todos son reproducción de un señor Ling original.
Mientras tanto, en Europa, los espejos presentaban una complicación insuperable: el factor tiempo. En lo que hoy sería Holanda, el alquimista Eric Van Enric creó una maquinaria que, si bien reproducía la imagen, lo hacía a destiempo. El usuario, quizá, se veía como era siendo niño o acaso siendo anciano o directamente en estado de putrefacción. El efecto era sorprendente y angustiante. Quizá por ello Van Enric murió de una forma terrible.
Más cerca en la historia, el italiano Francesco Porgia ideó una maquinaria que lograba reflejar, pero en blanco y negro sin audio. Tampoco fue muy exitoso este avance. Años más tarde, Porgia logró agregarle a su invención el subtitulado. Hay que comprender que la intención del italiano era vender su espejo a las tiendas de ropa. Los empresarios textiles rechazaron la invención y continuaron trabajando con los "relatori di pilcha", nombre que recibían unos sujetos que describían, al posible comprador, el aspecto que lograban con determinada vestidura.
Recientes investigaciones señalan que los espejos más antiguos que se conocen no se diferenciaban mucho de las rocas. Estos no reflejaban la imagen en ningún aspecto, aunque a veces proyectaban la sombra del usuario. También se cree que el monumento de Stonehenge, ese templo de gigantescas rocas erectas y dispuestos en forma circular, en verdad fue el primer intento humano por crear una sala de espejos. La hipótesis todavía no ha sido contrastada científicamente, pero no hay que descartar la posibilidad.
Informe: Lic. Cristian Spaivak© para Solo Enanos Humor.