Relatos y Cuentos de Humor


Las Manos de Tavares:
El mago de Perón

El mago PeronistaCuando por sexta vez en el año Eloisa Tavares encontró a su hijo masturbándose, se preocupó, primero porque recién era 2 de enero y segundo porque se motivaba con una fotografía del General Perón. La pobre mujer, una antiperonista furiosa, temiendo que el chico se volviese idiota, le regaló un juego de magia para que tuviera las manos ocupadas, y le dijo que si seguía tocándose iba a sucederle algo terrible. La feliz intervención materna fue tan exitosa que el pequeño abandonó la práctica solitaria y se volcó de lleno a las artes del ilusionismo.
Para alegría de Eloisa, su hijo, de nombre Héctor, se reveló como un mago iluminado aunque la poca experiencia y corta edad no le permitían dominar sus poderes. En manos del niño, los pañuelos se convertían en sogas y las sogas en pañuelos y en pocos días la casa familiar se llenó de conejos que salían de la nada. Resultó traumática la tarde en que el chico acarició una paloma y esta desapareció en medio de una llama.
Los vecinos no tardaron en enterarse del prodigio y comenzaron a rondar las ventanas. Pasaban horas observando al chico y se deleitaban espiando como Héctor levitaba a un metro de la cama, a la hora de la siesta, y cómo, al descubrirse de las cobijas, desaparecía de la habitación, para luego aparecer vagando por el jardín.
La adultez de Héctor no mejoró las cosas. Cuando cobró su primer sueldo, lo ocultó en el bolsillo interno de su saco y de inmediato, a cinco cuadras del lugar, un compañero de trabajo encontró una cifra idéntica de dinero detrás de su oreja. En otro oportunidad, mientras acariciaba a su novia, ella se convirtió en pantera negra y hubo que encerrarla en un zoológico. No sabiendo hacer otra cosa, Héctor Tavares se hizo mago profesional.
Su acto era tan torpe que causaba estruendosas risas entre el público y el mago ganó fama de comediante. Por ejemplo, prometía hacer aparecer una paloma y en su lugar hacía desaparecer a un acomodador o anunciaba que un conejo saldría de su galera y salía un termo tanque.
Héctor alcanzó el máximo escalón de su carrera cierta vez que lo invitaron al Palacio de Gobierno. Para esa función se preparó como nunca y sospechó que sería aplaudido a rabiar. Sin embargo un hecho insólito lo perjudicó. Entre los invitados se encontraba el General Juan Domingo Peron, quien se ubicó en primera fila. El mago no podía dejar de mirar a Peron y sintió que su corazón se descontrolaba. Sin saber que hacer, notó una terrible erección que le crecía en el pantalón, la cual, de tan vigorosa, le tironeaba la piel de la ingle y le hacía doler las rodillas. Se disculpó sabiendo que le sería imposible comenzar la función y recorrió el Palacio hasta encontrar un baño, donde se aligeró de ropas y comenzó a masturbarse como desesperado. Y estando en lo más jugoso del asunto le sucedió algo terrible: le desapareció el miembro.
Desde ese día vivió en el desconsuelo y para aplacar la tristeza estudió con los mejores y se transformó en un mago correcto y mediocre: entonces pudo prometer la aparición de un pañuelo y lograrlo o hacer surgir una paloma y que eso sucediera. Eso si, nunca logró hacer aparecer su verga.

Informe: Victorino Kurcio © para Solo Enanos Humor