Misterios y Secretos


Avatares Monumentales:
El monumento al Libertador

monumentos nacionales

La Comisión de Recuperación Histórica inició sus actividades con un presupuesto millonario. Su primer proyecto fue la realización de una serie de monumentos al Gral. Gonzalo Solar e e Iñiguez.
La primer idea era realizar cinco impactantes murales con relieve, que representasen las diversas batallas en las que triunfara nuestro libertador. Para tal empresa se comisionó la labor a 23 artistas, quienes pusieron manos a la obra de inmediato. Desde los comienzos surgió un inconveniente: el Gral. Solar e Iñiguez había participado en diversas batallas y puede mencionarse algún empate o algún encuentro ganado por puntos, pero no tuvo algo que se asemeje a triunfos.
Los artistas decidieron entonces poner énfasis en la figura heroica de nuestro general, en la imagen del hombre que lucha contra la adversidad y no se deja derrotar. Al cabo de unos meses y varios millones gastados, presentaron los bocetos del proyecto. Estos fueron rechazados de inmediato. Los artistas mostraban al Gral. Solar e Iñiguez musculoso, de abundante cabellera y de una estatura superior a la promedio, cuando en realidad era enano, calvo y tirando a famélico.
Disminuido el presupuesto, se pensó en tres estatuas de bronce. La primera representaría al prócer a caballo, en la segunda se lo vería de poncho y mateando, mientras que en la tercera aparecería vestido de elegante sport y mostrando su quinta en las Pininas. La diversidad de indumentarias hizo que se sumara al equipo un diseñador de modas. En los proyectos presentados el toque del modisto se hizo evidente: se proponía que las estatuas tuviesen cambios de vestuario de acuerdo a las temporadas, rechazando de plano los pantalones ajustados y las botas, para reemplazarlas por coquetos pescadores y franciscanas en verano, o el tweed y los mocasines para invierno.
Para ese entonces, todos los artistas fueron despedidos y se contrató a un escultor que había ganado cierta fama representando la fundación de Roma, con Rómulo y Remo siendo amamantados por una Loba. Para evitar contratiempos, se le pidió al escultor un monumento ecuestre, que mostrase al Gral. Solar e Iñiguez como al padre de nuestra nación, invocando en el caballo la idea de nobleza, fuerza y tenacidad que identifica nuestro ser nacional. El resultado final fue impactante. La estatua mostraba al Gral. Solar e Iñiguez mientras era amamantado por su caballo.
Tras haber fusilado al escultor y ver agotados los recursos económicos, la Comisión decidió ponerle fin a la sucesión de proyectos y comprar una estatua en alguna feria vecinal. Como resultado, se mandó a comprar un enano de jardín y se le pintó el nombre de nuestro General. La estatua fue colocada en la Plaza España, donde se lo ve a Solar e Iñiguez con un coqueto gorro rojo cargando una carretilla. Los entendidos dicen que el gorro rojo representa la libertad ganada con sangre y la carretilla hablaría de los pesares con que actualmente carga la nación

Lic. Claudia Rojo©2002 Solo Enanos Humor