Misterios y Secretos
Los Hermanos Siameses Brother:
Unidos por el meñique (moraleja)
Mientras en Norteamérica los hermanos Siam se hicieron millonarios por la simple razón de estar unidos por el pecho, en nuestro país, los hermanos Brother, los siamenes enanos, debieron sobrepasar más de una penuria económica. Al igual que otros siameses y otros enanos, se volcaron a la vida circense, pero ellos no eran atracción para el público. Su número se llamaba "Los hermanos sean unidos". Era decepcionante presenciar el espectáculo de dos hombres pegados por el meñique, quienes solo se paraban en el escenario para ser observados. No causaban asombro ni compasión.
La condición de hermanos siameses no los hacía de temperamentos iguales. Si Gary era prepotente, seductor y celoso, Nestor era apocado y paranoico. Las mujeres siempre preferían a Gary en la hora del amor, y era él quien cosechaba los mayores aplausos. Nestor oficiaba de acompañante obligado y si lograba alguna simpatía era más torpeza que por talento
Eran felices más allá de sus limitaciones y vivían la tranquilidad de la vida soltera y del trabajo seguro. Una primavera cierta admiradora se presentó en el camerino de ambos. Era esbelta, curvada, de busto generoso y tenía un ojo desviado. Durante la breve visita se declaró admiradora de ambos y agregó "pero te prefiero a vos". Ambos se sintieron conmovidos por ser "el preferido". La chica, mientras hablaba, posaba un ojo en uno y un ojo en otro. Ni bien la admiradora se fue, los siames comenzaron una disputa acerca de quien era el destinatario del elogio.
Al día siguiente, la chica, llamada Lucia Labruna, porque con un ojo te miraba a vos y con el otro a la tribuna, se presentó nuevamente en el carromato de los hermanos. Traía un exquisito ramo de rosas. Dijo: "Estas son para el hombre que amo", y ambos levantaron la mano por donde estaban unidos. Lucía, sorprendida, se sonrojó y salió corriendo de la escena. Los siameses se tomaron a puñetazos y solo concluyeron cuando la sangre hizo su abundante presencia.
Esa misma noche, recibieron una carta de Lucia, en la cual delataba estar enamorada "del de la derecha". La joven no conocía sus nombres o no podía discriminar quien era quien. Los siames se preguntaron "qué derecha?", y siguieron sin saber a quien se refería. La nota pedía una cita en una plaza próxima al circo.
Los hermanos se presentaron al encuentro con Lucia. Nestor había bebido y llevaba un ramito de jazmines, mientras que Gary cargaba una caja de bombones. Al verlos, Lucía les tendió una mano, para ser besada, y ambos la tomaron con la mano libre de regalos, es decir, la que tenían unida. La joven volvió a sonrojarse y los hermanos se miraron con furia. "Quisiera que me acaricie" solicitó Lucia y recibió su caricia de la mano doble. Era el colmo. Gary, celoso, le lanzó una patada a Nestor y éste le devolvió un mordizcón. Iniciaron una nueva pelea brutal y en el forcejeo ni notaron cuando, por brutal accidente, se habían separado. Un ligera gota de sangre quedó en el sitio de la unión siamésica.
Los hermanos comprendieron que ya nada sería igual y que tendrían que iniciar nuevas vidas. A partir de ese momento eran otros. Se podría decir que estaban liberados. Miraron con furia a la admiradora y le dieron una paliza de padre y señor nuestro. La joven gritaba por socorro y pataleaba, pero no recibió ayuda de los transeuntes.
Era claro: nadie debe separar a los hermanos.
Lic. Laura Salino ©2002 Solo Enanos Humor